CUMPLEAÑOS: A 49 años del nacimiento de APUL
 
 
 

 

 

HACIA EL MEDIO SIGLO

 

Hace cerca de de 50 años, un grupo de trabajadores no docentes de la Universidad del Litoral que no se sentían contenidos por un sindicato que no alcanzaba a cubrir sus expectativas, comenzaron a interesarse por la existencia de algunas experiencias de sindicatos propios de no docentes en algunas universidades nacionales. La idea fue tomando forma hasta que el 2 de abril de 1962 se constituye formalmente la Asociación del Personal No Docente de la UNL, bajo la sigla de APUL.


49 años de vida… imagino esos primeros días, donde faltarían tantas cosas materiales pero sobraban ansias en esos compañeros que nos antecedieron y comenzaron a trabajar para la dignificación del estamento no docente de la Universidad.
Seguramente que en el contacto con compañeros de otras latitudes de nuestra patria comenzó a gestarse el germen de la federación porque la idea de la conformación de nuevos núcleos sindicales donde tuvieran asiento las Casas de Altos Estudios nacionales llevarían implícito el propósito de coordinar los esfuerzos para asegurar los logros comunes.


Es así que cuando años más tarde se comenzaron a dar los pasos para la formación de la Federación, APUL estaba dentro de las asociaciones promotoras.
Lamentablemente, la oscuridad que se cernió sobre nuestra patria a partir de la irrupción violenta del golpe cívico militar también ganó la historia documentada de APUL, ya que durante ese vergonzoso período se vació nuestra organización que tal como sucediera con tantas otras, fue intervenida tras la cesantía de la mayoría de los miembros de Comisión Directiva y delegados.
El fin de la dictadura, a consecuencia de otro 2 de abril, 20 años más tarde, significó un reverdecer de la actividad gremial y ya antes de que formalmente se instaurara la democracia, un grupo de compañeros comenzó a animarse a volver a llenar a la sede de voces trabajadoras, que desembocara en la conducción sindical que llevó adelante los destinos de APUL durante casi dos décadas.


No fue fácil la obra de recuperación institucional en un país en el que los dueños de la vida y muerte de sus habitantes habían impuesto el terror y por ende los términos participación, política y sindicalismo pasaron a convertirse en mala palabra para buena parte del pueblo argentino
Así y todo nuestro sindicato levantó las banderas arriadas años atrás a punta de bayonetas y se unió a la gran tarea del movimiento obrero organizado, de ir recuperando la dignidad del trabajador.
Todas las herramientas fueron utilizadas para lograr tal objetivo, incluida la histórica caminata de compañeros no docentes hasta la mismísima Casa de Gobierno en Bs. As. para lograr un escalafón acorde a la nueva realidad laboral.
Paralelamente, se daban los primeros pasos tendientes a lograr la capacitación de los compañeros tanto en lo formal como la no formal.


Ese es el terreno que encontró la actual conducción hace casi dos décadas cuando por voluntad de la mayoría de los afiliados se hiciera cargo del sindicato que nuclea a los trabajadores no docentes de la UNL.
Los hombres pasan, las instituciones quedan. APUL siguió creciendo a pesar que a nivel nacional un gobierno basado en un política neoliberal comenzara a regir la vida profundizando aspectos de la economía, lo social- educativo y cultural que ni los sanguinarios militares se atrevieron a llevar a cabo.
El desprestigio por lo nacional comenzó a cundir nuevamente y la privatización de grandes empresas vitales para nuestra economía, fueron privatizadas –en realidad desnacionalizadas- con el pretexto de su ineficiencia y de los grandes beneficios que traería para el pueblo… YPF, Ferrocarriles, la Marina Mercante, Aerolíneas Argentinas, una buena parte de la banca fueron entre otros los blancos escogidos para amenizar la fiesta del riojano que tanto daño nos hiciera.


La educación también estuvo en el centro de esa mira nefasta ya que fue explícito el deseo gubernamental de privatizar las universidades, que dejarían por lo tanto de ser públicas y gratuitas y por lo tanto alejadas de la posibilidad de ingreso de amplias capas sociales.
Un alto arancel que asegurara la rentabilidad de la transnacional que se hiciera cargo de este nuevo negocio, sería el límite en el ingreso, amén del cierre de tantas carreras que desde ese punto de vista aparecieran como no rentables.
Lógicamente, toda la comunidad universitaria y sectores progresistas así lo entendieron abroquelándose tras la defensa de la Universidad para todos y en lo local, APUL, como también lo hicieran los compañeros no docentes de las UUNN de todo el país, coparticipó activamente en las acciones que se llevaran a cabo en defensa de una de las herramientas estratégicas para el desarrollo de nuestro país como es la Universidad.


Además del mal social que hubiera significado la pérdida de la Universidad, a los no docentes directamente nos hubiera afectado en los sueldos, las condiciones laborales, la reducción de la fuente de trabajo y fundamentalmente la imposibilidad de que nuestros hijos siguieran una carrera universitaria.
APUL dio batalla en cantidad y calidad ganándose el respeto de los demás estamentos de la comunidad universitaria y nuestro accionar sirvió de mucho para lograr participar en el cogobierno de nuestra Casa de altos estudios con la participación del estamento no docente en el consejo superior y en los consejos directivos, aunque, nos queda como asignatura pendiente incrementar el número de representantes ya que estamos en franca minoría con un consejero por facultad y dos en el Consejo Superior.


Volviendo al momento coyuntural de los años 90, mediante el diálogo, APUL anticipándose a la moda de ese momento, se adelantó a los acontecimientos presentando el proyecto de “Adicional por Presentismo”, que atenuaba en mucho ese tipo de castigo laboral, también y encontrándole la vuelta al apotegma neoliberal que los aumentos serían sólo por mayor productividad, de instituir un plus por “Extensión Horaria” que posibilitó en tiempos de congelamiento salarial, acercar unos pesos al bolsillo trabajador.
Pero el mejor y beneficioso logro fue la institucionalización de la capacitación que buscó múltiples propósitos: una mayor capacidad para responder los requerimientos laborales que se traducen en mayores posibilidades de estabilidad y ascenso, una mejor calidad de vida y además la posibilidad de lograr otra fuente de ingresos.


El primer hito lo fijó con la Escuela Primaria para Adultos mediante convenios con el Ministerio de Educación de la Provincia, dándole validez oficial y con la Universidad para que los compañeros pudieran concurrir aún en horas de trabajo.
Posteriormente, hace ya tres lustros, se encaró un desafío mayor. El bachillerato libre para adultos, que significó un movimiento sensiblemente mayor de docentes y alumnos y que hoy continúa con una creciente matrícula de egresados e inscriptos.
Al mismo tiempo, comenzaba la capacitación no formal, direccionada para todos los agrupamientos.
APUL logró que esta mayor dedicación también fuera compensada por la Universidad con la creación de la “Beca por Capacitación”, lo que por otro lado sirve de estímulo para su continuidad por parte del compañero trabajador.
Este impulso renovador se hizo extensivo a los demás sindicatos de la regional Santa Fe de la CGT y a las compañeras y compañeros que buscan un trabajo digno.


Esta labor es ampliamente reconocida en FATUN. Muchas asociaciones hermanas han solicitado asesoramiento sobre nuestra experiencia y la Mesa Ejecutiva designó hace ya algunos años a nuestro Secretario General como miembro del CETUN.
Siguiendo nuestro ejemplo, Universidad intensificó la labor de capacitación no formal y desde hace unos años decidimos, UNL y APUL, unificarlos a fin de optimizar los recursos.
La capacitación para APUL es un campo inagotable y ya estamos en los umbrales de la implementación de carrera de pre grado con proyección a futuras de grado.


La creciente actividad en APUL hizo que la sede que heredamos de nuestros antecesores se quedara chica, razón que nos llevó a construir la moderna sede que cobija la labor sindical en la que contamos con aulas para los distintos cursos, Gabinete de Informática, Biblioteca Popular, Farmacia Sindical inaugurada a fines del año pasado, y de a poco estamos instalando nuestro canal de televisión abierta; Canal 10 APUL TV, con un equipamiento de baja potencia.
El otro emprendimiento que está en vías de realización es la concreción del Centro de Recreación Social y Deportiva en terrenos que APUL posee en San José del Rincón, un viejo anhelo que viene de gestiones anteriores que queremos concluir, para nuestros afiliados y para los lugareños.


APUL sigue creciendo y hoy, a 49 años de su creación le decimos...

 

Narciso "Benchi" Gómez

Secretario de Prensa y Difusión

APUL

2 de abril de 2011

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